Durante este paréntesis, el Rey solo ha hecho desplazamientos ineludibles.
La fragmentación parlamentaria surgida de las urnas, y la complicación de su gestión han alterado las prioridades y urgencias de la Casa del Rey.
El naufragio de la XI legislatura y la convocatoria de nuevas elecciones para el 26 de junio prorroga la dependencia de la actividad de la Casa del Rey a la situación política.
“En el caso de que la situación se normalizara en octubre, ¿cuál sería el orden de los viajes de Estado?
La Casa del Rey ha tenido que aplazar cuatro visitas institucionales previstas, tanto por la interinidad del Ejecutivo como por la distancia y el tiempo requerido en el desplazamiento.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/05/02/actualidad/1462213598_338423.html
