El escrito añade que “no hay ni hubo en Brasil un golpe parlamentario”, tal y como mantiene la propia expresidenta depuesta Dilma Rousseff.
La nota remitida a EL PAÍS añade que “las encuestas han demostrado el apoyo de la población al proceso de destitución”.
El escrito agrega que la expresidenta Rousseff fue destituida “respetando totalmente la legislación y las más grandes manifestaciones registradas en toda la historia brasileña”.
La nota recuerda que el proceso duró 111 días y que “se dio voz a 40 testigos de cada lado”.
Violar la ley es delito, en cualquier parte del mundo.” Esa ha sido también la conclusión mayoritaria del Senado, que reprobó a Rousseff por 61 votos contra 20.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/09/02/america/1472844713_605656.html
