Esta semana, El Hijo del Santo salió victorioso de una batalla que duró casi siete años y que tuvo como escenario el tortuoso sistema de justicia mexicano.
El Hijo del Santo comenzó su carrera en 1982, justo cuando su padre estaba cerca del retiro.
Eso no bastó a Peña, que trató que todas las diligencias públicas fueran presenciadas por Guzmán y no por El Hijo del Santo, pero este se negó.
El Hijo de El Santo, en marzo de 2015.
El Hijo del Santo no imaginó el vendaval que enfrentaría cuando decidió demandar a la Triple AAA, la empresa que organiza las populares batallas de lucha libre desde 1992.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/22/actualidad/1461283467_428176.html
