Estas montañas han sido inspiración tanto de la literaura, con El Mundo Perdido de Arthur Conan Doyle, como del cine, con la película de Píxar UP.
“Y luego vigilar que eso se cumpla, porque también hay mucho turismo ilegal y mucha corrupción”, cuenta Rull.
“En Europa, por ejemplo, es imposible estudiar cómo sería la biodiversidad sin la intervención del hombre”, cuenta Rull.
El tepui Roraima recibe entre 3.000 y 4.000 visitantes al año.
Arthur Conan Doyle ambientó su novela El Mundo Perdido en este lugar y uno de los tepuyes era la meta que debía alcanzar el protagonista de la película de Pixar UP.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/31/ciencia/1472649899_756155.html
