Y para ello, no es siempre necesario contar con mayorías aplastantes, sino con la habilidad por tejer coaliciones, aunque inevitablemente serán cambiantes.
Recordemos, asimismo, el caso de Manuel Azaña, quien con apenas 7 u 8% de los votos y escaños logró tejer coaliciones de gobierno en el arranque de la Segunda República.
Es necesario ofrecer otro modelo político español al mundo.
E implica revindicar más parlamentarismo y más debate y menos presidencialismo de corte autoritario que encubre prácticas corruptas ya demasiado extendidas.
En el momento actual, es manifiesto que se vienen arrastrando las secuelas dolorosas que provocaron la crisis global de 2008 en España y en Europa, en general.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/26/america/1474900458_436911.html
