El papamóvil ha circulado algo menos de diez kilómetros por Ecatepec, la mayoría en la avenida Carlos Hank González.
Cerca del pontífice, a tiro de piedra, el obispo emérito de Ecatepec, Onésimo Cepeda, atendía sus palabras.
Suerte que no ha soplado el viento, porque algunos tramos de la Hank González, en glorietas y jardineras –sin plantas– lucía en rutilante gris, en calma, el polvo de todos los días.
“No acumulen fortuna”, ha dicho el Papa Francisco en la misa que ha ofrecido este domingo en Ecatepec.
Los más desgraciados, los vendedores de banderas, lo tenían peor, su competencia, el Gobierno del Estado, las daba gratis.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/14/mexico/1455487668_351952.html
