Es un mensaje claro del Papa de apoyo a una dirigente que es considerada por Macri como lo peor del kirchnerismo.
Palmeyro se lo entregó a uno de los dirigentes de la organización que dirige Sala, Tupac Amaru, que acampan ahora en la Plaza de Mayo de Buenos Aires para reclamar su liberación.
En cambio, el Papa, crítico del capitalismo, no llamó para fecilitar a Macri por su victoria electoral en noviembre pasado.
Por intercesión de la Iglesia católica, el número dos del Gobierno, Marcos Peña, recibió a principios de febrero a dirigentes de la Tupac Amaru en Buenos Aires.
Por eso, apenas asumió el poder en diciembre, se negó a seguir dando fondos a la Tupac Amaru y dijo que solo se los enviaría directamente a las 300 cooperativas que la integraban.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/15/argentina/1455551893_891017.html
