Y atención, si tuvimos Brexit, cómo será si hay Trump”.
Sin embargo, el efecto global [del Brexit] genera enormes incertidumbres y esta volatilidad afecta las aguas en las que se mueve el barco.
Desde el viernes pasado la divisa mexicana ha caído más de un 4% y su altísima exposición hace prever una ola de mayor altura.
El propio presidente Enrique Peña Nieto, de visita de Estado por Canadá, intervino para infundir tranquilidad, pero admitió la gravedad del momento.
No es un remedio definitivo, como se vio en febrero, ni parece que la Reserva Federal lo vaya a hacer.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/06/28/actualidad/1467074486_755229.html
