Una señal inequívoca de que la recesión continúa este año es el desempeño de la industria, así como la caída de la inversión de las empresas.
Si el consumidor no compra, las empresas producen menos y facturan menos.
A fin de cuentas, atienden clientes de clase alta y media-alta, donde la recesión tarda mucho más en llegar.
La industria del ocio sufrió una caída de facturación del 10% en 2015 respecto a 2014, según Maricato.
La economía de Brasil se contrajo un 3,8% con relación al año anterior, según los datos difundidos este jueves por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/03/03/actualidad/1457005144_329272.html