Esta mañana había conseguido 45 euros gracias a que se ha convertido en el primer profesor de inglés que da clases en bares y duerme en cajeros automáticos.
Desde hace dos meses es uno de los indigentes que duerme en los parques y cajeros de la ciudad de Barcelona.
Laso habla perfectamente húngaro, rumano, inglés, francés y español y pensé que podría dar clases de idiomas a siete euros la hora.
Esta noche dormirá de nuevo en un cajero de la ciudad, no le gustan los albergues “he visto cosas muy duras dentro”.
Laso y Diego eran dos desconocidos hace unas semanas pero entre los dos han forjado una amistad.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/02/26/catalunya/1456493534_072563.html
