Parte del problema, según coinciden los expertos, es la negativa de los negociadores a admitir quiénes serán los perjudicados por el acuerdo comercial.
Los negociadores del acuerdo comercial que servirá “para diseñar la política comercial del siglo XXI”, como recitan sus partidarios, deben abordar en los próximos meses los capítulos más complicados del acuerdo, desde el punto de vista técnico.
“En Alemania, solo uno de cada tres votantes de la CDU [el partido conservador que lidera la canciller Angela Merkel] apoya el acuerdo comercial”, recuerda Frantescu.
Las diferencias en materia de protección de inversiones y las trabas a las empresas europeas para acceder a licitaciones públicas en EE UU parecen a día de hoy casi irresolubles.
Incluso aunque se aprobara el acuerdo, el TTIP debe ser ratificado por cada uno de los 28 Parlamentos nacionales, el Parlamento Europeo y el Congreso de EE UU.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/07/actualidad/1462649199_666163.html
