Eso sucedió en la segunda jornada del Festival BUE realizado en Tecnópolis y que convocó en total a 30.000 personas.
“Fue un gran festival y cumplimos las expectativas” dijo a EL PAÍS Daniel Grinbank, el cerebro detrás de la fiesta.
Y si durante la primera jornada hubo referencias indirectas a David Bowie, en la segunda, directamente se lo homenajeó.
“Este es un predio único”, reconoció Grinbank, “Sabíamos que había talento, heterogéneo pero con un estándar de calidad bueno”.
El hombre que decidió no organizar eventos en estadios de fútbol por el accionar mafioso de las barras bravas (ultras).
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/10/16/actualidad/1476637916_362179.html
