“Contiene las actas de entrega de los niños a sus familiares durante los primeros 15 días después de la tragedia.
El único registro que existe de la tragedia de Armero es el denominado Libro Rojo, al que Francisco González denomina «la feria de los niños».
La mujer, de 33 años, oriunda de esta localidad a cuatro horas de Bogotá, quería localizar a su madre.
«Cuando cumplí 16 años, me pidieron unos documentos para hacer la confirmación y ahí descubrí el nombre de mi mamá», cuenta Lorena.
El primer abrazo, tras tres décadas, se lo han dado en las oficinas del laboratorio de genética Yunis Turbay de Bogotá.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/25/colombia/1456434011_158236.html
