El silencio sobre una decapitación desata la polémica sobre la censura rusa
Entre los últimos episodios se encuentra la supuesta violación de una joven rusa por emigrantes en Alemania ante la pasividad de la policía.
“Pronto los rusos comenzaremos a vengarnos”, “Si colgáramos aquí las cabezas de diez tadjikos, no pasaría esto”, afirmaba otro.
Los moscovitas, entre ellos muchas familias con niños, venían a depositar aquí estas ofrendas en señal de solidaridad con la víctima.
Tenemos que defendernos”, afirmaba otro, aludiendo con un término despectivo a los emigrantes procedentes de Asia Central y del Cáucaso.
A nadie parecía interesarle que a la homicida le habían diagnosticado una esquizofrenia en 1999, según la policía de Uzbekistán.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/02/actualidad/1456924598_411667.html

