Pero el verano de Trump dio paso al otoño de Trump, que dio paso al invierno de Trump, y a la primavera de Trump.
«En diciembre ya ni nos acordaremos de él», dijo en Washington a un colega más joven un periodista que había cubierto otras elecciones presidenciales.
Además, hablaba español: apelaba al electorado latino, cada vez más decisivo en las elecciones presidenciales.
Si, desde el verano pasado, Trump encabezó los sondeos republicanos, ahora la probable candidata demócrata, Hillary Clinton, encabeza los sondeos ante Trump para las presidenciales.
Y minusvaloraron lo bien que podía hacerlo alguien lejos del liderazgo formal del partido si sabía cómo prosperar en los medios», dice Zelizer.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/07/estados_unidos/1462628452_858681.html
