La división ha sido el sello del pulso entre Trump y Clinton.
Los centros de votación han abierto temprano y la primera parte del día ha transcurrido sin percances.
Según los cálculos electorales, Trump no podrá ser presidente si no se lleva Florida y, según los sondeos, él y Clinton están en empate técnico.
Los fantasmas de conspiración electoral agitados por Trump hacían temer momentos de tensión en las urnas.
El presidente Barack Obama, que había votado por anticipado, como otros 46 millones de compatriotas, empezó el día jugando al baloncesto.
Fuente original: Elecciones 2016: Una votación bajo la lupa tras las acusaciones de Trump | Estados Unidos | EL PAÍS
