El personaje reaccionario de Fernando Fernán Gómez en La mitad del cielo destaca que los españoles genuinos tienen la sangre espesa.
Quiere decirse que amanecimos en diciembre con un Parlamento a la italiana, pero arraigado en la mentalidad española del sectarismo.
Los medios deportivos catalanes defienden al futbolista como si se estuviera blasfemando con un tótem identitario, del mismo modo que el club excita la sospecha del acoso institucional de Madrid.
“Son rasgos ambos que se derivan de la cultura franquista y que hacen de los españoles personas escasamente dispuestas a desdecirse de sus argumentos.
Y no alineado no implicaba distanciarse de los problemas, sino asumirlos u observarlos desde una perspectiva crítica, desapasionada, incluso anémica, cuando se trataba de espesar la sangre.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/06/14/actualidad/1465912757_287410.html
