El presidente del Partido Nazi de EE UU.
Tanto el Partido Republicano como Trump, aunque con menos contundencia, aseguran que no representan las ideas supremacistas.
“Durante años han sentido que el sistema político no les representaba y ahora se encuentran con un aspirante que repite aquello en lo que creen”, dice Beirich.
El experto añade que Trump también ha dado legitimidad a ideas radicales al reenviar mensajes de supremacistas en Twitter.
Beirich afirma sin embargo que “no es creíble” que Trump no pueda impedir que los supremacistas le apoyen.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/10/estados_unidos/1470855858_085656.html
