El sábado, Trump usó otro de sus recursos habituales para eludir el tema de fondo: acusar a los medios de manipular sus palabras.
Pero, en la búsqueda del voto más moderado, su discurso ha dejado de estar tan claro.
Trump replicó el fin de semana retuiteando un mensaje de dos conocidas afroamericanas suyas vinculando a Clinton con el KKK.
La prensa “toma frases y declaraciones, los corta, los saca de contexto y los discute durante días”, criticó.
Desde el primer día de campaña, el candidato republicano ha hecho de la mano dura en materia migratoria un pilar central de su carrera a la Casa Blanca.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/08/28/actualidad/1472373863_530663.html
