En otros casos pueden ser las propias familias quienes los trafiquen.
Quien habla es Xue, una mujer de 38 años de Chongqing, en el centro de China.
Piden muchísimo dinero, 100.000 yuanes (13.350 euros), y no tengo nada claro que los bebés de verdad sean suyos.
“La primera es la pobreza; sin medios para criar al niño, algunos se mantienen o satisfacen su necesidad de dinero vendiendo a su hijo”.
En los tiempos modernos, la política del hijo único y el rápido envejecimiento de la población son factores que han contribuido al interés por adoptar.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/02/actualidad/1475428747_986905.html
