Además, califican a España como un país “tradicionalmente patriarcal” en el que “las mujeres pueden tener dificultades para adaptarse”.
España sigue siendo el país de la siesta.
La valoración de los extranjeros que viven en España es muy desigual.
Matizan, eso sí: “Esta práctica está empezando a desaparecer en algunas ciudades, pero todavía es común en suburbios y localidades pequeñas”.
Pero en la que sacamos la mejor puntuación, solo superados por Nueva Zelanda, es en el estilo de vida.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/29/icon/1475146941_311687.html
