Los investigadores encontraron que la falta de sueño podría producir que se aumente el apetito y se tengan antojos de comidas poco saludables.
En el último día, a los participantes les dieron una comida balanceada, y después les dejaron escoger su propia comida, incluyendo snacks como galletas, dulces y papas fritas.
Para ambos grupos, el estudio determinó que esos niveles correspondían al nivel de hambre y la cantidad de comida que se ingiere.
Los que habían dormido poco fueron más propensos a querer comida chatarra.
El autor del estudio, Erin Hanlon, quiso investigar la relación entre esos dos problemas de salud pública.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/03/02/esta-es-la-cura-para-los-antojos-de-comida-rapida/
