Por eso mismo Francia tiene razón al invocar la legítima defensa.
Pero en el combate contra el Estado Islámico conviene no perder de vista el objetivo final, la derrota de la barbarie organizada.
La decisión, adoptada por François Hollande, de atacar posiciones del Estado Islámico (EI) en Siria argumentando el principio de legítima defensa supone un paso trascendental desde un punto de vista práctico, moral y hasta legal en la lucha contra la organización que representa hoy por hoy la mayor amenaza contra la estabilidad de Oriente Próximo y de Europa.
Y también hay que plantearse si es Francia el único país de Europa que se siente amenazado.
No es de extrañar que la decisión francesa haya recibido fuertes críticas de Rusia, uno de los actores que puede resultar decisivo en la lucha contra el EI.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/09/28/opinion/1443464649_303233.html
