Tras el fracaso de la tregua, desde la semana pasada se han multiplicado bombardeos en la zona rebelde.
John Kerry, hace una semana APEl secretario general de la ONU, Bank Ki-moon, condenó los ataques sobre los hospitales de la zona rebelde como “crímenes de guerra”.
En cualquier caso, si algo quedó claro este fin de semana, en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, es que lo que hay ahora entre Estados Unidos y Rusia sobre Siria tampoco puede considerar un diálogo fluido, mucho menos cooperación.
Kerry afirma que es responsabilidad de Rusia cesar el asedio a Alepo –ciudad dividida que Al Asad quiere recuperar- y asegurar el acceso a ayuda humanitaria.
«Esos que usan las armas más destructivas saben lo que hace, saben que están cometiendo crímenes de guerra”, dijo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/28/actualidad/1475081545_377624.html
