Lo grave es, como advirtió Rubio en sus palabras de despedida, que la política del rencor pregonada por el populismo de Trump conduce al enfrentamiento.
No se trata solo de que la aparente inevitabilidad de Trump —con su discurso grosero, insultante, xenófobo y violento— desconcierte a los republicanos y pueda llegar a fracturar al partido.
El polémico magnate está en una posición más que ventajosa para lograr la nominación en julio.
De hecho, durante el pasado fin de semana, los estadounidenses asistieron atónitos a algunas escenas del pasado.
Lo que hasta hace unos meses parecía una ocurrencia provocativa está cerca de convertirse en realidad.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/16/opinion/1458152075_665684.html
