Supe de él desde que decidí ser arquitecta, y le conocí personalmente hace pocos años.
Un hombre renacentista que hacía escultura, pintura y literatura, pero siempre arquitectura.
Nunca creí que iba a recibir una llamada así, de alguien que dedicó su vida a la plasticidad del concreto.
Pensaba que el jardín botánico de Culiacán era la mejor obra de concreto de la contemporaneidad.
Su pasión por la vida lo llevó a vivir y morir pleno a sus 90 añosTatiana Bilbao es arquitecta y en 2014 recibió el Premio Mundial de Arquitectura Sostenible.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/17/mexico/1474067669_329492.html
