Reino Unido seguirá siendo un socio cercano al que estaremos ligados económicamente”, añadió.
Al día siguiente del terremoto británico, Europa reacciona con un diagnóstico unánime: el divorcio entre Reino Unido y la UE será doloroso, pero cuanto antes se produzca mejor será para todos.
La canciller Angela Merkel, fiel a su estilo, fue más precavida: “No voy a presionar para una salida inmediata”.
Los seis ministros de Exteriores de los países fundadores de la Unión se reunieron en Berlín y lanzaron esa misma idea: Reino Unido debería activar las negociaciones “en unos pocos días”, resumió el francés Jean-Marc Ayrault.
“Europa necesita imperiosamente que cale el mensaje de que salir del club tiene costes”, apunta a EL PAÍS una alta fuente de las instituciones.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/25/actualidad/1466842189_463839.html
