Al igual que en los cómics de Astérix, crece la resistencia en Europa al imperio del libre comercio de la Unión Europea.
Al igual que en el Imperio Romano, las élites empiezan a estar frustradas con estas revueltas populares.
No es una coincidencia que la aldea de Valonia rechace el CETA.
Después de las dos sacudidas provocadas por la crisis financiera mundial y la del euro, el tejido social europeo ha cambiado.
Muchos en Europa, sobre todo en el medio rural del interior y en los viejos cinturones industriales temen perder su identidad y estatus, y se resisten al cambio.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/15/actualidad/1476551323_903726.html
