Según estas fuentes, Vásquez tendría a sus órdenes a 13 personas en la Embajada de Venezuela en Madrid, muchos de ellos militares y la mayoría pertenecientes al servicio de inteligencia bolivariano.
Por ahora, sin embargo, Margallo no ha querido llevar el caso hasta sus últimas consecuencias: la expulsión del agregado militar adjunto.
La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, tachó este viaje de “injerencia” en los asuntos internos españoles.
Pese a ello, las fuentes consultadas reconocen que Exteriores no tendrá más remedio que actuar si el teniente coronel persiste en su hostigamiento a la comunidad venezolana en España o la fiscalía decide finalmente actuar contra él.
En esta ocasión, el presidente Maduro guardó silencio.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/02/23/actualidad/1456259935_111592.html
