Para aquellos que se sienten agobiados con las cuentas o la agenda laboral del día siguiente, Barraca aconseja anotar todas esas preocupaciones en una agenda.
Un adulto normal puede hacer su trabajo cansado, con la cabeza más embotada, y es muy probable que al día siguiente duerma mucho”, explica Barraca.
Si se anota y después entretiene la mente en otros temas, debe intentar dormir después.
Hay que tranquilizar a la gente para que deje de estar preocupado por estar preocupado.
Desde la cama, muchos ven las cosas tan horribles y tan distorsionadas, que no se le van a ocurrir las buenas ideas durante el sueño”, aconseja.
Fuente original: Fotorrelato: Si no pega ojo por las noches, podría necesitar un ambientador | BuenaVida | EL PAÍS
