De ahí salen las 74 variaciones genéticas que están asociadas de manera significativa con el número de años de escolarización completados.
“Las variantes genéticas que hemos encontrado solo dan cuenta de una pequeña fracción de las diferencias entre individuos en educación”.
“El rendimiento educativo viene influido por los genes y el entorno”, explica Bejamin.
Lo demás son matemáticas, destinadas a encontrar correlaciones entre rendimiento educativo y variaciones genéticas.
El jefe de la investigación, Daniel Benjamin, nos prohíbe de forma explícita presentar así sus datos y, siendo el principal responsable del descubrimiento de 74 genes que afectan al logro educativo (y a su recíproco, el fracaso escolar), lo mejor será que le hagamos caso.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/11/ciencia/1462975795_807494.html
