El líder revolucionario había cruzado medio país norteamericano desde Chiapas, al sur, y “se había tomado prácticamente toda Ciudad de México con su gente”.
—Muy intimidante, sobre todo porque Gabo se quedó callado casi todo el tiempo y yo era el que hacía las preguntas.
“El conflicto armado colombiano es muy viejo y durante la última década ha sido muy lejano para la gente de las ciudades.
Una muy envidiable era su capacidad para, con una mirada diferente a la de todo el mundo, poner la cámara en un contraplano y ver lo que nadie ve —para decirlo en términos cinematográficos—.
“Mi vida periodística ha estado ligada a la violencia”, reflexiona, con una experiencia de más de 35 años de oficio a cuestas en un país envilecido por la guerra.
Fuente original: “Gabo veía lo que nadie ve” | Cultura | EL PAÍS
