Pero sobre todo y por encima de todo, el octopus maya es la primera variedad de pulpo que se consigue criar en cautiverio.
La ventaja está en que es la única variedad de pulpo que no se reproduce en estado larvario, lo que dificultaría su alimentación.
Tanto que en 2014 las capturas alcanzaron las 21.000 toneladas, lo que viene a suponer unos 42 millones de ejemplares.
La capacidad de regeneración de la especie es proverbial y viene respaldada por una veda que se alarga ocho meses al año.
El logro corresponde a uno de los proyectos desarrollados por la Universidad Nacional Autónoma de México en el campus de Sisal, dedicado en parte a la investigación con especies marinas.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/15/actualidad/1444943283_193785.html
