Escribo poco y cuando escribo, escribo muy concentrado.
Me distraigo menos que en mi casa, donde he creado todas las distracciones a mi imagen y semejanza.
El último vinilo que tengo en casa es uno de Nicola Cruz, un músico ecuatoriano que admiro mucho.
Uno que lleva mucho tiempo entrando y saliendo de mi mesa de dormir es Ya no es tarde, de Benjamín Prado.
Le cuesta recordar que lo último que compró y le encantó fue un antifaz al que debe varias horas de sueño.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/02/actualidad/1464896376_744268.html
