El servicio se llama Screening Room y permitirá ver películas el fin de semana de su estreno desde el salón de casa, gracias a un aparato que costará 150 dólares (134 euros) y con el que se alquilarán filmes 48 horas por 50 dólares (45 euros).
Jackson cree que el producto de Parker “ampliará la audiencia de una película, no la desviará del cine al salón de casa”.
Para seducirles, Parker les ofrece a los cines 20 dólares de los 50 que cueste cada película.
En ese debate se divide Hollywood desde hace años.
Ron Howard y el productor Brian Grazer, por ejemplo, han declarado sus simpatías a Screening Room, porque lo ven como “la única solución que apoya a todos los participantes de la industria: exhibidores, estudios y cineastas”.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/26/actualidad/1459015338_681489.html
