Estos datos evidencian la revolución cosmética que ha tenido lugar desde 1990, cuando solo un 4 % de la población masculina aseguraba consumir habitualmente este tipo de artículos.
Usted también tiene derecho a disimular una noche en blanco o igualar el tono de la piel.
Si no es motivo de disputa y convierte el cuarto de baño en un cuadrilátero de boxeo, adelante.
¿Puedo prevenir la caída capilar o es mejor que me vaya haciendo a la idea de un buen rapado?
Mientras, una madre preocupada por los peligros del sol les untaba de crema con pantalla de protección total hasta dejarles del color de la mantequilla.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/26/icon/1472202945_761525.html
