Tras una maratoniana sesión, el Senado de Brasil ha dado luz verde este jueves a la destitución de Dilma Rousseff.
Un impechament, señala Alandete, que abre una «crisis de legitimidad y de estabilidad» y que incomoda a las amplias bases del Partido de los Trabajadores por tratarse de una «operación puramente política».
La presidenta será ahora apartada del cargo un máximo de 180 días en los que de decidirá si su destitución es definitiva o no.
El periodista David Alandete, director adjunto de EL PAÍS, analiza las claves de ese proceso y sus repercusiones en Brasil.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/12/actualidad/1463052421_326758.html
