Pero pasados los 20 minutos, llegó el tiempo de la Cenicienta.
Entre ellos conectaron a los 3 minutos de juego para poner en ventaja a Boca y encender a una Bombonera repleta de bote a bote.
En la primera parte, los equipos armaron un partido ciclotímico, que alternó entre la lógica y la sorpresa.
A partir de ahí comenzó otro partido, con Boca entre desesperado y frustrado, dado que ya eran necesarios 4 goles para acceder a la final.
una ráfaga en los minutos finales convirtió en figura temporaria al portero Azcona, quien tapó remates de Tévez, Fabra y Pablo Pérez.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/07/15/actualidad/1468551866_375457.html
