Milton Téllez Hernández, el alcalde de Landázuri, otra localidad cercana, se atreve a llamarlo “un oasis sin violencia”.
Durante más de 30 meses, según los cálculos de los pobladores de India, se respetó la neutralidad.
“Aprendimos a vivir con la violencia, ya pagamos nuestra parte”, resume Javier Fontecha Sandoval, agricultor de la zona.
La endeble paz se rompió el 26 de febrero de 1990 en el restaurante La Tata de la localidad de Cimitarra a una hora de India.
La guerra en la región se llevó de 1982 a 1987, en cinco años, a casi 600 personas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/27/colombia/1461773176_580938.html
