La verdad está reñida con el populismo, que campa a sus anchas ayudado por los nuevos canales creados en torno a Internet.
Del periódico digital pasan a las redes sociales, y de éstas, a otros medios que las retroalimentan como si las hubieran contrastado.
Los medios también han sucumbido a su seducciónEn el otro lado, el nacionalismo español más rancio ha entrado también en la difamación en redes sociales.
Una vez más, una mentira repetida muchas veces (infinitas con la ayuda de las redes sociales) se convertía en verdad y en arma arrojadiza contra tu enemigo.
Desgraciadamente, el kilo de verdad cotiza a la baja en el mercado.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/14/actualidad/1476453280_024293.html
