Esto es un comienzo: un peldaño más que sube un líder en construcción, y un paso adelante en el desbloqueo institucional.
Mejor disponer de una base de discusión, como la proporcionada por el discurso de investidura, que no tener ninguna y dejar pasar el tiempo.
Pedro Sánchez salió razonablemente airoso de su discurso de investidura.
Conjuntamente son insuficientes para la investidura, pero demuestra que entre los primeros espadas de la política se abre paso la necesidad de ceder y pactar.
Tiene razón cuando dice que su fracaso hubiera sido “rechazar el ofrecimiento del jefe del Estado”, de nuevo señalando a Rajoy.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/01/opinion/1456863045_940585.html
