El escritor Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler durante el seminario organizado con motivo del 80 cumpleaños del autor.
«No me casaría ni de largo ni de blanco, ni haría una gran celebración, que para eso ha estado el cumpleaños de Mario», apuntaba.
La socialité amadrinaba la inauguración de la nueva tienda de Pronovias en Madrid, en un momento que no podía parecer más propicio para la confirmación de un futuro enlace con Mario Vargas Llosa.
Como la Penélope de Homero, Isabel Preysler jugó al despiste tejiendo y destejiendo: «¿Cómo voy a ser yo la novia más cotizada de España?
Por lo demás, todos los esfuerzos de Preysler fueron encaminados a solazar el aguante de Vargas Llosa al verse convertido en personaje de sociedad debido a su relación.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/01/estilo/1459499093_527664.html
