El creciente auge de la extrema derecha en Europa puede suponer un importante obstáculo en esta lucha.
El crecimiento de la extrema derecha no es algo que deba tomarse a la ligera ni puede formar parte, sin más, del paisaje político europeo.
Europa tiene un gran enemigo al que batir, pero no debe echarse en los brazos de ideologías contrarias a su propia esencia.
La existencia, por ejemplo, de un partido abiertamente neonazi en Grecia no debe dejar indiferente a nadie.
La lucha contra el yihadismo, la mayor amenaza de seguridad a la que se enfrenta Europa, exige mucho más que demostraciones de fuerza de carácter matón arropadas con consignas de fácil consumo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/29/opinion/1459272055_094502.html
