A partir de ahí, Irán, que había transitado cómodamente en la zona de nueve metros y el área central de lanzamiento, comenzó a nublarse.
Si vence la anfitriona, tendrá que estar pendiente del goal average, y si ganan los eslovenos, un triunfo contra Suecia le clasificaría.
Lo más favorable sería un empate entre ambas, pero en caso contrario, habrá que jugar otra vez con los números.
Tras el tropiezo en el estreno, España se enderezó, pero lo cierto es que tampoco alcanzó el objetivo de batir por más de 15 goles a Irán.
España reedificó el muro y activó las piernas, algo que desde hace tiempo cuesta ver.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/09/actualidad/1460213233_858531.html
