Katy Perry alcanza la gloria.
Hace tres años la cantante se empecinó en comprar una propiedad en las colinas que separan Silver Lake de Griffith Park, en Los Ángeles.
Un sentimiento que chocaba con otros rumores que aseguraban que la inmobiliaria convertiría el convento en un hotel boutique de lujo.
En el pasado las religiosas ya había declarado a The New York Times que la razón por la que elegían a Hollister por encima de Katy Perry, es porque la primera les permitiría gestionar el negocio por encima de la archidiócesis.
Un lugar que ya ha sido elegido, y sería gestionado por las monjas.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/14/estilo/1460629434_844616.html
