“Es obligación del Gobierno sirio permitir a la ONU proporcionar ayuda humanitaria”, declaraba De Mistura 24 horas antes en la capital siria.
El acuerdo prevé por primera vez un acceso continuado de la ayuda a las poblaciones asediadas por ambos bandos.
“No hay electricidad, ni tampoco queda combustible para los generadores”, dice Um Malek al teléfono desde el interior de Muadamiya.
Su madre, Um Malek, y sus tres hermanas pequeñas están atrapadas dentro de la localidad junto con 27.000 vecinos.
Tan solo la iniciativa civil de reconciliación logrará traer una paz duradera en Siria”, valora este líder local, a escasas horas del vaticinado, aunque poco probable, alto el fuego en Siria.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/17/actualidad/1455737062_648879.html
