Desde la perspectiva sectorial, los indicadores apuntan a una aceleración de la actividad en los servicios y una ralentización en la industria.
Esto hace sospechar que nos encontremos ante un nuevo aumento de la contratación pública ligada al ciclo electoral.
Para la segunda mitad del año se espera una suave ralentización como consecuencia fundamentalmente de factores internos.
Las cifras de afiliación a la Seguridad Social y desempleo registrado de junio, conocidas esta semana, han sido notablemente mejores de lo esperado.
Si su valor se encuentra por encima de 50, significa que la actividad ha crecido; si se encuentra por debajo, significa que ha caído.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/07/08/actualidad/1467979649_469976.html
