La Fiscalía de Braunschweig (en el norte de Alemania) ordenó ayer el registro de varias sedes de Volkswagen en Wolfsburgo, auténtico corazón de la compañía.
El comunicado llega después de que la Fiscalía protagonizara un extraño episodio en el que afirmó una cosa y a los pocos días la contraria.
Además, según revela una investigación del Süddeutsche Zeitung, los sofwares trucados no estaban diseñados solo para engañar a las autoridades estadounidenses, sino también a las europeas.
Los registros se han llevado a cabo a instancias de tres fiscales ayudados por la oficina de investigación criminal de Baja Sajonia, el Estado donde está la sede de Volkswagen, asimismo el segundo mayor accionista del grupo.
El caso Volkswagen no deja de crecer.
Fuente: http://elpais.com/economia/2015/10/08/actualidad/1444311527_488332.html
