Las historias más conocidas son de niños de judíos emigrados de Yemen, porque son la mayoría y los que más han denunciado.
En la última, de las 1.033 denuncias estudiadas, en 927 la conclusión fue que los niños habían muerto.
Las cuatro comisiones de investigación abiertas por el Gobierno tampoco han arrojado mucha luz sobre el misterio de los niños desaparecidos en los años 50.
Hijo de inmigrantes yemeníes, su madre dio a luz a una niña en 1950 nada más aterrizar en Israel.
A sus 87 años no pierde la esperanza de encontrar a la hija que, asegura, le robaron prácticamente nada más emigrar a Israel.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/31/actualidad/1469984941_779012.html
