El posible quejido de Francisco I. Madero al ser asesinado, Sufragio efectivo, no reelección, debería seguir resonando en la región como antídoto contra la maldición de Porfirio Díaz.
Le vendría bien mirarse en el espejo de otros tantos que, como Porfirio Díaz, confundieron su destino personal con el de una nación.
Siempre habrá criaturas que con la primera palmada que los despabila a la vida querrán ser presidentes del país que los ve nacer.
Sufragio efectivo, no reelección, fue el lema que acompañó la lucha de Francisco Madero (1873-1913) en contra de la dictadura paternalista de Porfirio Díaz, quien gobernara México de 1876 a 1910 haciéndose reelegir siete veces sucesivas.
Habrá que ver qué sucede con el PRI, que regresó al poder de la mano del presidente Peña Nieto.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/22/america/1456097132_030871.html
